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Echar de menos
Hace algún tiempo alguien comento delante de mí sobre un tema personal: “Yo soy a si y así me tienen que aceptar. La persona que se imaginan que soy no existe, solo existo yo y lo tienen que aceptar”. Aquella frase me hizo pensar que muy a menudo son las cosas inexistentes las que más daño nos hacen…
La añoranza no la produce la ausencia de cosas, personas o lugares. Tendemos a proyectar esas cosas, esas personas o esos lugares en el futuro y aplicarles nuestros sueños o nuestras ilusiones. Al igual que los recuerdos son el pasado reinventado, el futuro también lo es y en él imaginamos cosas que pudieran haber sucedido y que no son reales.
Un ejemplo muy propio: Ahora (casi) todos echamos de menos los días de vacaciones, primero porque en el recuerdo tendemos a optimizar todas las situaciones, algo así como ver el lado bueno de todo. Ese recuerdo lo proyectamos al futuro y en él nos vernos felices sin trabajar y sufrimos o nos angustiamos o nos fastidia (depende la situación) no poder alcanzar ese objetivo. Pero ese objetivo no existe, nunca ha existido, solo existe en tu cabeza (y entre tú y yo, ese tampoco es un lugar muy fiable) y es una lástima estar angustiado por cosas que no existen…
Ayer viendo la serie Dexter (muy recomendable, la verdad) apareció una frase que tiene mucho que ver con esto; entre los personajes se comentaban lo mucho que echaban de menos a sus parejas después de una relación rota y una de ellas le decía: “No lo echas a él en falta, porque él ya no es real. Echas de menos como te sentías cuando estabas con él, y eso si era real”
Una de filosofía
Un profesor de filosofía llego a una clase con un recipiente de vidrio y sin decir nada comenzó a llenarlo de pelotas de golf. Después pregunto a sus alumnos si el recipiente estaba lleno y todos estuvieron de acuerdo en decir que sí. Entonces el profesor cogió una caja de perdigones y la vació en el recipiente; estos llenaron los huecos vacios que quedaban entre las pelotas de golf. El profesor volvió a preguntar si el recipiente estaba ahora lleno, y los alumnos volvieron a contestar que sí. El profesor cogió una caja con arena y la vacio dentro del recipiente y volvió a preguntar si estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes le respondieron con un sí unánime. El profesor rápidamente saco dos cafes cervezas y las añadió a bote llenando todos los espacios entre la arena. Los estudiantes rieron.
Cuando las risas fueron cesando el profesor les dijo:
“Quiero que ods fijéis en este recipiente porque él representa la vida. Las pelotas de golf son las cosas importantes como la familia, la salud, los amigos, el amor,… son las cosas que te apasionan. Son cosas que aunque perdiéramos el resto y nada más nos quedase, nuestras vidas continuarían estando llenas. Los perdigones son otras cosas que nos importa como el trabajo, la casa, el coche…; la arena es el resto de cosas pequeñas.
Si primero pusiéramos arena en el bote no habría espacio para los perdigones, ni para las pelotas de golf. Lo mismo sucede con la vida. Si utilizamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, no tendríamos nunca lugar para las cosas realmente importantes. Prestad atención a las cosas que son cruciales para vuestra felicidad. Salid con vuestra pareja, jugad con vuestros hijos, concederos tiempo para vosotros, practicad deporte, disfrutad de nuestras aficiones. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa o reparar la llave de paso del agua. Ocuparos primero de las pelotas de golf, de las cosas que realmente importan. Establece tus prioridades, el resto es solo arena”
Uno de los estudiantes levantó la mano y le preguntó qué representaba las cervezas. El profesor sonrío y le dijo:
“El café es para demostrar que aunque la vida te parezca llena, siempre hay lugar para dos tazas de café con un amigo”
La experiencia
“La experiencia es lo que conseguimos cuando no logramos lo que queremos”
Randy Pausch
100 motivos
Estas vacaciones escuche la canción de Sabina “Mas de cien mentiras”, en ella explica sus cien motivos para no cortarse de un tajo las venas. Me pregunte si yo sería capaza de enumerar otros 100 motivos.
Ahí va mi lista:
1. Reír.
2. Amar.
3. Sentir…sentirse vivo. No pensar que se nos pasa la vida dormidos.
4. Esforzarnos en superarnos a nosotros mismos.
5. Abrazar a un amigo.
6. Fracasar y poder aprender del fracaso.
7. Enamorarte de una mirada.
8. Tener cien proyectos en mente.
9. Tener sueños.
10. Ver que podemos ir alcanzando esos sueños.
11. Ver amanecer en la playa.
12. Una partida de mus con los amigos.
13. Esforzarnos en ser mejores.
14. Cumplir las promesas.
15. Aprender de la gente.
16. Darse un capricho (el que quieras).
17. Disfrutar de una cerveza bien fría.
18. Terminar lo que hemos empezado.
19. Saber que aun tenemos mucho que aprender.
20. Creer que por ahí hay alguien que me necesita.
21. Afanarme en transcender.
22. La expectativa de crecer.
23. Seguir conociendo a gente. Nuevas perspectivas, nuevas situaciones, nuevas realidades…
24. Aprender a saber perder.
25. La luna llena en el horizonte justo cuando empieza a aparecer, y ver que es más grande de lo normal… y comprender que es un defecto de nuestro cerebro al calcular la perspectiva y entender que, si se nos puede engañar con algo tan simple, en que cosas estaremos totalmente a ciegas…
26. Acertar con la fecha de cumpleaños de alguien.
27. Ver ¡Qué bello es vivir! De nuevo el día de Navidad después de comer y dejarte llevar por ese cuento sobre lo mejor que hay en las personas…
28. Disfrutar de los éxitos y aprender de los fracasos.
29. Recordar el primer beso que distes.
30. Pensar en cuando darás el próximo beso y a quien…
31. Emborracharte alguna vez, intentando que sea en buena compañía.
32. Aprender algo cada día. Aprender de todo, de todos. Mejorar.
33. Hacer el amor.
34. Ver que sí que existe gente generosa y altruista. Buena gente.
35. Seguir hablando solo.
36. Por estar siempre ahí, confundido pero dispuesto.
37. Entender en una discusión que te has equivocado y hacerlo saber.
38. Sentirte querido.
39. Valorar los pequeños detalles de cada día.
40. Oír de boca de alguien que eres la mejor persona que ha conocido… aunque no lo creas, pues seguramente es verdad.
41. Notar el sol de invierno en tu cara, su calor, tan deseado en esos días cortos y fríos.
42. Casarte solo por amor…, y tener el valor de no casarte si no hay amor.
43. Ser fiel a uno mismo. Por no traicionarse.
44. Pensar que la vida da 1000 vueltas…Si estas en las vueltas buenas disfrútalas e intenta no perder esa buena orbita. Si estas en las malas, saber que tienes otras 999 vueltas distintas y que muchas de esas serán buenas.
45. Estar todo el día charlando.
46. Estar cambiando a mejor, de forma de pensar, de actuar, de querer, de hablar, de vestir, de soñar…
47. Estudiar… Estudiar música, poesía, arte, como interpretar un buen cuadro, historia, el cuerpo humano, medicina, las diversas culturas, tantas cosas…aunque nunca habrá tiempo para todas.
48. Evitar en la medida de lo posible la mediocridad. Hacer las cosas bien, las grandes o pequeñas, pero hacerlas bien. Poner ilusión en todo lo que haces, incluso en las cosas más pequeñas.
49. Despertar una mañana de domingo, cuando el sol entra por la ventana e ir desperezándose poco a poco…
50. Pensar que la vida no se termina… hasta que se termina…y que hay tanto que hacer, por disfrutar hasta ese día…
51. Leer. Disfrutar leyendo un buen libro, o dos, o doscientos, o dos mil…
52. Pensar en la reversibilidad de las cosas.
53. El olor de hierba mojada.
54. Vivir en Prosperitat.
55. Intentar hacer un poquito de arte con la cámara de fotos.
56. Saborear un buen vino, una buena comida…con gente que te quiere.
57. Intentar ajustar la cadena del placer (a mí se me atasca de vez en cuando).
58. Hacer que en la vida todos los momentos sean especiales.
59. Encontrar a alguien ingenioso.
60. Improvisar.
61. Ser fiel a uno mismo. No traicionarse, nunca.
62. Pagar siempre los platos que rompemos.
63. Trabajar en la postal de Navidad de este año para sorprender (o intentarlo) de nuevo.
64. Sentir que estamos atacando varios frentes al mismo tiempo y que no hacemos pie en ninguno.
65. Intentar cambiar las cosas que no te gustan de ti y saber que no viviremos lo suficiente para cambiarlo todo.
66. Tumbarte de noche en un campo bajo un cielo estrellado...y quizá ver una estrella fugaz…y desear que se cumpla tu sueño.
67. Aprender otros idiomas, otras formas de comunicación.
68. Tener razón, la satisfacción de acertar.
69. Quererte más que nada en este mundo. Lo necesitarás para querer a otros.
70. Pensar que algún día serás padre.
71. Sumergirte en las aguas de una piscina, un rio, de un lago, de un mar…o de tu bañera (aunque yo no tengo bañera).
72. Sentir algo tan intenso (una canción, una escena de una película) que se te ponga la carne de gallina.
73. Ver esa emoción en los ojos de un niño cuando pasan los Reyes Magos en la cabalgata. Todos nos lo creímos durante un tiempo, ¿verdad?
74. Esperar el próximo disco de Quique González, de Deluxe, de Antonio Vega, de tantos…
75. Ser Zapatilla.
76. Ser feliz siendo tu mismo y no los que los demás quieran que seas. Imprescindible.
77. Escribir un día algo.
78. Por vivir la vida moderna.
79. Esperar fin de año para hacer balance antes de cenar de los últimos 12 meses con tus amigos.
80. Sentirte tranquilo contigo mismo cada día que pasa. Esto solo es posible diciendo siempre lo que sientes y piensas, sea o no del agrado de los demás. La sinceridad proporciona tranquilidad interior, otra razón para vivir a gusto casa día.
81. Ver a tus amigos crecer, hacerse mayores contigo.
82. Volver a vivir el gol de Coro contra la Real Sociedad que nos salvó en el último suspiro de bajar a segunda.
83. Que alguien te diga que eres su amigo.
84. Hacer reír a alguien. Pero reírse de verdad… y no de nadie, sino de lo que estas explicando, de cómo lo estas explicando.
85. La sensación de que por muy bien que estés de vacaciones en otro lugar, siempre echas de menos tu hogar, tus amigos, tu gente…
86. Acostarte pensando que el día siguiente será aun mejor.
87. San Xibeco, la liga de mus,… todos los proyectos que han nacido contigo o que has ido desarrollando y que pasan a ser de todos.
88. La suerte de haber conocido a la mayoría de mis amigos, ellos han hecho que mejorara un millón de aspectos de mi.
89. Disfrutar de la soledad en tu sofá viendo una película, con el móvil en silencio, sin luz y comiendo algo de helado.
90. Poner tu corazón a 180 pulsaciones para que se dé cuenta que estás vivo.
91. Recibir en tu móvil ese mensaje de alguien especial. Especial para ti.
92. Sorprender a los demás con una frase, un gesto, una anécdota, una habilidad…
93. Disfrutar con todo lo que hacemos. Sastre decía: "La felicidad no es hacer lo que uno quiere, es querer lo que uno hace".
94. Intentar sacar más de dos acordes a una guitarra.
95. Volver a ver esa película que tanto te emociona. Y llevar a alguien para que la vea contigo.
96. Encontrar a alguien que nos emparche un poco y que nos limpie la cabeza, que ponga chinchetas en nuestros zapatos para recordar que caminamos y que cuelguen nuestra mente de una soga hasta que se seque de problemas.
97. Recordar ese penalti que paraste en el patio y salvó al equipo de tu clase.
98. Pensar que TÚ estás leyendo ahora esta frase. Que hayas llegado leyendo hasta aquí...
99. Saber que estas 100 razones se me ocurren a mí, pero para mucha gente habrá otros cientos de razones para vivir que, seguramente, también lo serán para mí.
100. La última os la dejo a cada uno de vosotros.
Al inicio de todo, estaba el principio
"No debemos preocuparnos por el principio, ya que éste solo es el inicio de las cosas"
(Alberto y Mar Rivas)